El crowdfunding inmobiliario es una extensión de una práctica que se ha hecho muy popular gracias a distintas plataformas de internet, que financian causas y proyectos a través de microinversiones y pequeñas donaciones.
El crowdfunding inmobiliario coge esta idea y le da un giro para hacerla rentable. En este caso, un grupo de pequeños inversores se unen para financiar un proyecto inmobiliario, y para obtener beneficios de forma proporcional al capital invertido.
El crowdfunding sirve en este caso para lograr financiamiento sin necesidad de acudir a los bancos, y se supone que es un ganar-ganar: los emprendedores pueden llevar adelante proyectos sin someterse a las condiciones de los bancos, y los pequeños inversores perciben una ganancia superior a la que pueden obtener con inversiones e instrumentos financieros convencionales.