En la valoración de una finca rústica intervienen múltiples factores relacionados con su uso, productividad y potencial económico. Entre ellos, los accesos y caminos juegan un papel determinante, aunque a menudo se subestiman frente a otros aspectos como la superficie, el tipo de suelo o los aprovechamientos existentes. La realidad del mercado demuestra que la calidad y legalidad de los accesos influyen de forma directa en el valor de una finca, condicionando su explotación, su atractivo para inversores y su viabilidad a largo plazo.
Una tasación profesional debe analizar con detalle cómo se llega a la finca, en qué condiciones y con qué garantías jurídicas, ya que estos elementos afectan tanto al valor actual como al potencial futuro del terreno.