Una de las preguntas más habituales en el ámbito inmobiliario es por qué dos tasaciones realizadas sobre el mismo inmueble pueden ofrecer valores diferentes. Esta situación genera incertidumbre en compradores, vendedores e inversores, especialmente cuando la diferencia es significativa. Sin embargo, es importante entender que la tasación no es una cifra exacta e inmutable, sino una estimación técnica basada en datos, metodología y criterios profesionales.
Las variaciones entre informes pueden responder a múltiples factores, desde diferencias en la finalidad de la tasación hasta el momento en que se realiza o el enfoque metodológico aplicado. Analizar estas causas permite comprender que la disparidad no implica necesariamente un error, sino una interpretación distinta dentro de un marco técnico regulado.
Diferente finalidad del informe
Uno de los principales motivos por los que pueden variar dos tasaciones es la finalidad para la que se emiten. No es lo mismo una tasación con finalidad hipotecaria que una valoración para compraventa privada, herencia o procedimiento judicial.
En el caso de valoraciones hipotecarias, los criterios suelen ser más prudentes, ya que la finalidad es garantizar una operación financiera. En otros contextos, el enfoque puede ajustarse más al valor de mercado esperado en una negociación entre particulares. Esta diferencia de enfoque puede generar pequeñas variaciones en el resultado final.
Momento de realización y evolución del mercado
El mercado inmobiliario es dinámico. Cambios en la oferta y la demanda, variaciones en los tipos de interés, nuevas infraestructuras o modificaciones urbanísticas pueden alterar el valor de un inmueble en cuestión de meses.
Si las tasaciones se realizan en momentos distintos, aunque el intervalo sea relativamente corto, el contexto económico puede haber cambiado. El tasador siempre analiza operaciones recientes y el comportamiento del mercado en ese momento concreto, por lo que el factor temporal es determinante.
Selección y ajuste de comparables
En el método comparativo, que es el más utilizado en viviendas y locales, la elección de inmuebles similares es clave. Aunque dos profesionales trabajen en la misma zona, pueden seleccionar operaciones distintas como referencia, siempre dentro de criterios técnicos válidos.
Además, los ajustes aplicados en función de superficie, estado de conservación, orientación o características especiales pueden variar ligeramente según el criterio profesional. Estas diferencias no suelen ser arbitrarias, sino fruto de la experiencia y la interpretación del mercado por parte del tasador.
Estado del inmueble y documentación disponible
Otro motivo de discrepancia puede ser la información utilizada. Si en una tasación se detectan reformas, mejoras o deficiencias no reflejadas en otra valoración, el resultado final puede variar. Lo mismo ocurre cuando existen diferencias en la superficie considerada, en la situación registral o en la normativa urbanística aplicada.
Una inspección más detallada o una revisión documental más exhaustiva puede aportar datos adicionales que influyan en el valor asignado.
Margen técnico razonable
Es importante comprender que la tasación trabaja con rangos de mercado. El valor asignado se sitúa dentro de una horquilla razonable basada en análisis técnico. Diferencias moderadas entre dos informes pueden formar parte de ese margen natural de estimación.
Solo cuando las variaciones son muy significativas conviene revisar en profundidad los criterios utilizados, la finalidad del informe o la información de partida. En estos casos, puede ser recomendable solicitar aclaraciones o un contraste técnico.
Dos tasaciones distintas no implican necesariamente un error o una falta de profesionalidad. Las diferencias pueden deberse a la finalidad del informe, al momento del mercado, a la selección de comparables o al criterio técnico aplicado dentro de parámetros regulados.
Contar con sociedades de tasación homologadas garantiza que, aun existiendo pequeñas variaciones, los informes se elaboren conforme a metodologías reconocidas y con estándares de calidad supervisados. Entender la tasación como una estimación técnica fundamentada permite afrontar estas diferencias con mayor tranquilidad y tomar decisiones patrimoniales basadas en información objetiva y contrastada.
